31.3.11

Aquello escrito

Aquello escrito, escrito queda
Así es, no hay nada que hacer. Morir con dignidad ante lo inevitable, ante lo irreversible queda luchar con el conocimiento del resultado, del desenlace.
Antes de salir, ya la suerte está echada,  queda únicamente recorrer el camino, disfrutarlo y padecerlo con la convicción de que así quisimos que fuera.
No importa si hay, dos o tres oportunidades. Aquello escrito, escrito queda. Se sabe el resultado, el desenlace, el cierre de la historia.
Lo único que se desconoce es el recorrido, las maneras o formas de llegar al final anunciado, a lo ya sabido.  Aquello escrito, escrito queda.
Ante eso que no cambia, ¿cuál será la mayor angustia? Saber el cierre de la obra o no poder hacer nada para cambiarlo. Nada de lo anterior, nada de eso…
Así que el azar, es una ilusión construida para mitigar la angustia del camino ya determinado y la imposibilidad de cambiarlo. Un artilugio para esconder lo que todos sabemos y no queremos aceptar.

Federico Zaá
Periodista 
@fzas

30.3.11

Carta de amor

Te conocí hace 7 años.
            Había terminado mis estudios en Madrid y quería conocer el mundo, me subí entonces a este avión rumbo a Lima, Perú, sin imaginar que me iba a enamorar de ti.
            Me sorprendiste: cantabas, bailabas, reías, nunca descansabas. Hablabas idiomas cuya existencia desconocía. Estos idiomas te ayudaban a recordar de dónde venías, tu pasado.
Nos conocimos en el Perú y nos fuimos a Argentina juntos unos días donde empezó el romance. Meses después, en República Dominicana nos volvimos a ver para conocernos más y prolongar nuestras aventuras. Seguí aprendiendo de ti y de tus encantos.
Nos despedimos como uno se despide de su amor de verano, convencidos tanto de la sinceridad de nuestros sentimientos como de la imposibilidad de seguir esta aventura sentimental. Regresaba a Francia, mi país, para trabajar y ganar experiencia laboral.
Lejos de ti no dejaba de pensar en ti, en cuanto te echaba de menos. Dos años sin verte me parecieron eternos.
Celebramos nuestro reencuentro en México y me convencí aun más de lo que sentía por ti. Esto no era simplemente aquel amor de verano.
Decidí ir a Venezuela para vivir contigo. Me llenaste de felicidad, me enseñaste a bailar y a vivir a lo caribeño. Pero, un año después, nos tuvimos que separar. Tu situación en Venezuela era difícil y no alentaba a construir algún futuro. Seguíamos prisioneros de la inestabilidad. Sabía también que si me quedaba contigo sería para siempre, no habría marcha atrás. Te abandoné por miedo de enamorarme definitivamente. En ese momento la razón le ganó al corazón y te tuve que dejar.
Por miedoso o por tonto, regresé, entonces, a Madrid en busca de mi primer amor, un amor con más seguridad sentimental y económica, lejos de la incertidumbre de la relación que tenía contigo. Pensé que me quedaría en Madrid por siempre. ¿Pero cómo olvidarte? Por las calles de Madrid te recordaba en aquel bar argentino o aquel restaurante peruano, reconocía tus acentos y tu sabor. A pesar de la distancia tu recuerdo seguía más vivo que nunca.
Decidí volver a verte en enero del 2009 “solo por unas semanas” en Argentina y en Chile. Vine para ver cómo estabas, para decirte adiós. Quedaríamos como amigos y nos distanciaríamos tanto física como sentimentalmente para siempre. La razón seguía guiando mis planes.
No obstante, al pisar estas tierras, al volver a sentirte y a compartir emociones contigo decidí quedarme. Ya no quería que fueras parte de mi pasado, quería imaginar mi futuro contigo. Hoy, 2 años después no te quiero dejar jamás y mi decisión es definitiva. Dejé de lado la cobardía sentimental de la juventud y te entrego mi corazón.
Me enseñaste tantas cosas, hice tantos viajes gracias a ti, conocí tanta gente a tu lado. Todo lo que descubro a tu lado tiene un sabor especial, todo lo haces bonito.
No eres fácil de entender a veces y todavía eres joven e imprevisible. Los problemas políticos que a veces sufres no cambian ni tu corazón ni tu identidad.
Eres el resultado de un gran mestizaje, eres el futuro del planeta.
América Latina, te amo con todo mi corazón y te deseo otros 200 años de vida sana y de independencia.
Cariñosamente,

Thomas D.

28.2.11

El abandono de la palabra

EDITORIAL #4 - MAR 2011


«Lo traumático no es siempre lo que hace ruido
 sino lo que queda mudo.
Y desde el silencio hace ruido»
Rosa Montero cita a Carmen García Mallo en La loca de la casa

La escritura como oficio, como opción, como voz, es uno de los principales motores que mantienen este asidero de textos y perspectivas llamado Las Loterías de Babilonia. Las personas que hemos colaborado a través de nuestras palabras en este blog, somos fieles creyentes de que la escritura es una de las mejores formas de compartir nuestra visión del mundo y confiamos en que es una manera de hacernos escuchar.
Sin embargo, recientemente, un silencio inesperado se instaló entre nosotros dejándonos despojados de palabras que fueran suficientes para expresarnos, para entender. Muchas preguntas y pocas respuestas. Sólo la ausencia de frases que expliquen y la resignación de guardarnos la interpretación de la vida para nosotros mismos, para poder seguir.
Este silencio nos abre un espacio para reflexionar, para pensar, para tratar de entender, para tratar de asumir y sobre todo, para respirar hondo y tener más aliento para regresar al carril de las palabras. Porque no se trata de enmudecer, se trata de encontrar la pregunta apropiada que dé con la respuesta indicada.
Hoy queremos compartir con nuestros lectores unos minutos de silencio y extenderles ese espacio que acabamos de descubrir, para pensar en esas cosas que no entendemos, tomar aire y luego continuar el diálogo en esta conversación que no es más que vida.

«¡Qué silencio tuvo que haber en aquel mar;
qué preparado tenía que estar para el milagro de la palabra»
George Steiner, Lenguaje y silencio


Adriana
adribolivar13@gmail.com / @adribolivar

25.2.11

Status

¿Sabes de qué me di cuenta? Con una relación a distancia, sin quererlo solo nos quedamos con “lo mejor”.
Respuestas inteligentes, frases sin errores y tiempo para responder, hacen de las teclas una bendición/maldición en la que todas las conversaciones controladamente espontáneas hacen que creemos a un personaje que sustituye a la otra persona por una ideal, que siempre sabe qué decir. Claro, después de un breve delay.
Qué manera tan académica de decir nada.
La distancia es un fetiche
Cuando estás lejos y  nos comunicamos brevemente por la computadora, lleno los vacíos de tu ausencia con situaciones idílicas que pertenecen más a las novelas de revista de sala de espera que a la realidad.
“Si estoy pensando en ella, ella debe estar en lo mismo”.
“No puedo esperar a llegar a la casa para contarle únicamente lo mejor o lo peor de mi día. Nada de las nimiedades de las que hablan los novios de verdad. Hablaremos solo de cosas inteligentes, románticas, y divertidas. Cuando empiece el silencio del aburrimiento nos desconectaremos y ya, ‘hasta la próxima entrega’.”
Ni hablar de la exclusividad mentirosa, limitada a un total “compromiso mientras tecleo”. Cuando hablábamos pantalla a pantalla, eras la única y yo era el único, la pareja perfecta. Pero cuando bajaba la tapa de la laptop, era un soltero más. Y tú eras exactamente igual. O peor
La verdad es que tener una relación contigo es muy parecido a vivir en este país: requiere de masoquismo e ingenuidad.
Para mí eres una mezcla de recuerdos que todavía me aceleran el pulso: el olor de tu cuello, tu piel erizada después de soplar tu tatuaje, una carcajada escandalosa. Las malas memorias se diluyen en unas cuantas situaciones; la vez que no te tomaste en serio algo que dije, la discusión de aquella película, el día que no fui tu prioridad (de hecho estaba de octavo en esa lista, después de la universidad y aquel proyecto). Te has convertido en una imagen, una intoxicante neblina de sentimientos.
Sé que andas igual.
Hace un par de semanas, me desperté arropado hasta la nariz en un domingo lluvioso y sin darme cuenta pasé una hora abrazado a tu proyección. ¿Sabes lo absurdo que es que el fundamento de nuestra relación sea la fantasía de algún encuentro futuro, musicalizado por los Beach Boys con olor a pasto recién cortado?
Te adoro, eres deliciosa como gaveta de bulímica, genial como una canción de Lennon y absurdamente hermosa. Pero esta cosa seudo platónica no va a ningún lado. Se perdió en el ciber espacio, se convirtió en una anécdota nerd.
Ya no voy a leer ansiosamente “Beatriz está escribiendo…”, subir el volumen de tu voz en mis audífonos ni encabronarme con la compañía de teléfonos cuando la conexión se pone lenta.
Sin más que agregar, le doy a send y desconecto el puerto. Es hora de buscar relaciones analógicas y físicas. Si algún día nos reencontramos respirando el mismo aire, tal vez empezaremos de nuevo.
Send...
Milton Granadillo
Comunicador Social
http://sicomoelmounstro.worhttp://sicomoelmonstruo.wordpress.comdpress.com

22.2.11

Un día más

“Si existiese un día más me gustaría vivirlo a tu lado.
Si tuviera más tiempo lo pasaría contigo.
Si la semana tuviera tan sólo un día más me dedicaría a dormir.
Si el domingo se repitiera, subiría la montaña dos veces por semana.
Si la semana me regalara un viernes por la noche, de seguro saldría a bailar dos días a la semana.”
La verdad es que podríamos quedar cortos al realizar el ejercicio de imaginar otro día en la semana. Nuestros intereses y la manera en la que vivimos actualmente nos hacen desear que esto suceda.
A pesar de los parámetros establecidos para definir y conceptualizar los días de la semana, siento que no hay nada que nos diga que hoy es efectivamente el día que decimos que es ¿Cuántas veces nos hemos despertado desconcertados sin saber la hora ni el día que es? Enseguida, buscamos los aparatos tecnológicos, el calendario o encendemos la televisión para que nos hablen del tiempo real.
Y es que la noción del tiempo varía según las actividades que hagas, en los trabajos de oficina dirían muchos que los minutos y las horas transcurren con una lentitud agotadora. Mientras, aquellos que disfrutan de vacaciones, de una noche romántica o simplemente leen un buen libro, podrían decir que el tiempo pasa como una ráfaga imperceptible.
Por ello un día más a la semana quizá no sería para disfrutar con el amor de tu vida o ver películas comiendo helado. Lo más probable es que lo usemos para trabajar más y compartir menos. En estos tiempos las necesidades del ser humano han ido cambiando con mucho más tiempo invertido en el trabajo y menos tiempo apreciado con los seres queridos o haciendo lo que verdaderamente nos gusta.
Ojalá en algún momento de nuestra vida podamos tener más días de disfrute de lo que hacemos y menos tiempo enfocado en lo que no queremos o no nos gusta hacer. No esperemos que exista un día más, construyamos nosotros momentos especiales y únicos que nos hagan más humanos.
“El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor” Proverbio italiano

 “La única función del tiempo es consumirse: arde sin dejar cenizas” Elsa Triolet 

Gilmar Bastardo
Periodismo - Teatro - Publicidad
gilmar1600@gmail.com / @gilmarbastardo

21.2.11

Una mentira de proporciones cósmicas

Los astrólogos del mundo están en crisis. Resulta que los astrónomos (que son aquellos que si se encargan de hacer ciencia estudiando los astros), han anunciado y corrido por Internet la noticia de que hay que hacer cambios en el zodíaco, por lo que la población global anda un poco desorientada al respecto de cómo interpretar ahora el horóscopo matutino del día.
El cuento va más o menos así. El sistema zodiacal lo inventaron hace más de 4000 años por los Babilonios (ja). Se centra básicamente en la posición de las constelaciones en el cielo, durante el momento en que nacimos. Por siglos, se ha venido observando e interpretando de la misma forma sin pensar en que el Universo siempre ha estado en expansión, por lo tanto en movimiento, por lo que los astros no se han mantenido en el mismo lugar. A eso se le suma el desplazamiento de la tierra debido a la gravedad lunar y solar.
Hace por lo menos quinientos años, el sol ya pasaba por una constelación que inicialmente no estaba en el recorrido. Esta constelación es Ofiuco (Ophiuchus) o “El Serpentario”. Desde 1930 la Unión Astronómica Internacional consideró a esta constelación en la línea zodiacal; sin embargo, en ese momento la astrología tradicional de base babilónica se negó a reconocerla.
Aquí es que comienza a oler a Piscis podrido en el asunto. Los Astrólogos se han negado a aceptar el cambio sencillamente porque se les cae el negocio. Este año, los astrónomos no han podido seguir callando la verdad de las nuevas constelaciones (si, de hecho, no sólo es Ofiuco, sino que Cetis, la ballena o el monstruo marino, también se ha incorporado en el zodíaco, robándole dos días de marzo (27 y 28 de marzo) a su primo menor, Piscis). La Internet ha permitido que la noticia se sepa y es ahí cuando los esotéricos y charlatanes intentan defender su “arte y ciencia” con toda clase de pretextos.
Que si el horóscopo se basa en el cielo Occidental en donde no se encuentra Ofiuco, que si el horóscopo se basa en las estaciones y no en las constelaciones, que si el cambio sólo aplica para los que nazcan luego del 2009 (como si el cambio de la órbita terrestre ocurrió de un año a otro). La verdad es que nos han estado vendiendo una mentira de proporciones cósmicas y ésta no aguanta más.
Nunca he creído demasiado en los horóscopos. Si acepto que las personas que nacieron en similar período del año comparten ciertos rasgos comunes, pero me niego a creer que porque nací el ocho de marzo de 1981, el día de hoy voy a pisar una caca de perro, así que debo cuidar por donde camino. No me importa si soy Piscis, Acuario, Serpentario, Pegaso o Perro.  Para mí, este revuelo sólo demuestra que el cuento de los Astrólogos es una farsa y que no está para nada basada en ninguna ciencia. Lamentablemente, los que desean creer se van a seguir dejando engañar y Walter Mercado, Rocco Remo, Vicente Cassanya, Kala Ruiz, Mizada Mohamed y todos estos charlatanes seguirán publicando horóscopos y haciendo segmentos en TV, mientras se enriquecen con el dinero de los ilusos.

Luis Grande
Periodista – Videógrafo – Cineasta
luisgrande.b@gmail.com / @luislegrand
www.kulashaked.blogspot.com

16.2.11

To hit the road

Fecha: 20/01
Hora: 09.00
Lugar: Retiro
Plataforma: de la 40 a 66
Destino: Mar del plata.

            Sentada con un libro de 300 páginas y con muchas expectativas, espero la llegada del micro. Siempre estoy nerviosa en esas situaciones porque pienso que voy a perder el micro entonces llego a la estación una hora antes por las dudas. En este caso fueron dos horas antes debido a varios factores: 

1- No había dormido ya que me la pasé viendo capítulos de “That 70’s show” y armando mi bolso.
2- Había comprado los pasajes por teléfono, por ende los retiraba el mismo pero temprano.
3- Estaba ansiosa, como si el micro fuera un anticipo de cómo van a ser tus vacaciones. Es decir: si llega tarde y el micro es una mierda, prepárate para sufrir en tus vacaciones. En este caso, llego ANTES. No lo podía creer,  era una señal, el glorioso viaje va a estar lleno de buena vibra. 

            Le entrego el pasaje al micrero y lo miro con una sonrisa increíble, él -por supuesto- no me  la devuelve. Sin percatarme en ese detalle, subo con mis 8000 (ocho mil) bolsos.  Acomodo todo y la primera mentira que digo en las vacaciones es: “libro a vos te termino en dos patadas….”. No llegue a leer ni la página 40 que ya estaba durmiendo. Acto seguido, el sueño se me cortó cuando recibo una bandeja de comida voladora. Mi única reacción fue asustarme por supuesto y claramente seguir durmiendo. No hay más situaciones para contar porque, generalmente, yo duermo en los viajes y me encanta hacer eso, así todo se pasa más rápido. 

            Es lindo ver el típico campo de girasoles. Aunque, en cuestión de minutos, yo me pongo a pensar si es que en realidad el micro quedó atrapado en una gigante cinta para correr y simplemente estamos siempre en el mismo lugar.

            Llegando hacia el destino, los campos no eran campos. La gente se veía chiquita y pasamos por muchos pueblos fantasmas. Me pregunto si realmente eran fantasmas o simplemente pasamos en el momento menos indicado. En fin, Las vacaciones te arrancan cuando te subís al micro y te olvidás de todos los aparatos que están trabajando en capital. 

            ¡QUE VIVAN LAS VACACIONES!

Tome,fumeyvivalavidalocaconmoderación,perobienvenidoalawildwildvida.

Gina Votta